Más de 600.000 fanáticos coparon Palermo para la exhibición del argentino a bordo de un Alpine que sufrió con su destreza.
La exhibición incluyó maniobras extremas y un momento destacado: en su última vuelta a bordo del Lotus E20 de 2012, el vehículo terminó con los caños de escape en llamas, luego de varios trompos y de que el piloto incluso soltara el volante durante su conducción. El evento también reunió a figuras nacionales y ofreció espectáculos musicales sobre el circuito callejero de Palermo.
“Se quemó, amigo, me habían dicho que lo cuidara, lo traté de cuidar, pero al final me calenté un poquito”, le reveló Colapinto al periodista Juan Fossaroli sobre el episodio de las llamas, que obligó a que los mecánicos invadieran la pista para accionar los matafuegos.
“Fue un gran día, personalmente lo disfruté un montón. A la gente la amo, me acompaña siempre. Estoy cayendo de a poco. Es algo difícil de entender. La verdad es que soy un agradecido por la chance de representar a mi país, no me lo voy a olvidar más”, expresó el pilarense, emocionado.



