Una pareja de Wake County, en Carolina del Norte, fue detenida y acusada de someter a sus seis hijos a años de abuso sexual, maltrato y negligencia extrema.
Entre los detalles más impactantes, la policía denunció que uno de los chicos, de 13 años, vivía encerrado en una jaula para perros.
La detención de Lacy Douglas Hocutt Jr. (34) y Rachelleigh Marie Galasso (33) se produjo el miércoles 1° de abril, luego de una investigación que comenzó el 20 de febrero, cuando las autoridades recibieron una denuncia por presunto abuso y abandono infantil.
Condiciones inhumanas y secuelas irreversibles
Los seis nenes, de entre 1 y 15 años, fueron retirados del hogar a mediados de febrero. Según informaron medios locales, ninguno de los chicos sabía leer ni escribir porque nunca recibieron educación. Además, todos presentaban problemas de salud graves.
El caso del adolescente de 13 años fue especialmente alarmante: los fiscales detallaron que el chico estaba tan desnutrido que su vida corría peligro.
En la primera audiencia judicial, una asistente del fiscal del condado relató que el menor “ahora se mece hacia adelante y hacia atrás, y todo lo que grita es ‘Nunca vas a salir. Nunca vas a salir’, lo que solo podemos suponer que era lo que le decían mientras estaba encerrado”.
Otra de las hijas sufre de escoliosis sin tratar y, según los médicos, deberá convivir con esa condición de por vida.
Además, varios de los chicos tienen problemas dentales tan severos que no pueden comer sin dolor y necesitarán extracciones, informó el canal local WRAL.
Una casa inhabitable y cargos gravísimos
Las condiciones en la vivienda eran tan insalubres que los investigadores debieron ingresar con equipos de protección especial. “Estaba tan sucia que los agentes tuvieron que usar trajes especiales”, explicó la fiscalía.
Ambos padres enfrentan múltiples cargos graves. Hocutt fue imputado por tres cargos de violación de un menor de 15 años y seis cargos de violación de un menor por parte de un adulto, delitos que podrían significarle cadena perpetua.
Galasso enfrenta cargos por abuso infantil con lesiones físicas graves y lesiones corporales graves.
Por la gravedad de los hechos, ambos permanecen detenidos sin derecho a fianza. El sheriff del condado de Wake informó que, debido a la naturaleza de los delitos, no se brindarán más detalles sobre el caso.



