Un segundo teléfono celular, una llamada a otra trabajadora sexual y registros de cámaras de seguridad y antenas telefónicas forman parte de las pruebas reunidas para vincularlo con el caso ocurrido en la Ciudad de Buenos Aires.
Según confirmaron fuentes judiciales a Infobae, una de las pistas más importantes surgió cuando los investigadores llegaron hasta la casa de los padres del sospechoso, en Córdoba, y preguntaron por su paradero.
Los familiares les explicaron que Iván no se encontraba allí y que se había marchado, pero aportaron un dato que resultaría clave: tenía un segundo teléfono celular. Incluso les facilitaron el número para que pudieran comunicarse con él.
Los investigadores lo llamaron y el hombre atendió. “Estoy ocupado”, respondió, de acuerdo con lo reconstruido por las fuentes consultadas por este medio.
Ese número permitió avanzar en la investigación. Los pesquisas establecieron que desde el mismo teléfono se había realizado una llamada a una trabajadora sexual anunciada en la página Gemidos.com.
La mujer que recibió la comunicación estaba con otro cliente y, por ese motivo, derivó al hombre a Tatiana Fernández. En aquella primera conversación, el sospechoso se presentó con su nombre: “Hola, soy Iván”.
La coincidencia entre el número telefónico utilizado para contactar a la trabajadora sexual y el que habían aportado los padres del detenido permitió a los investigadores establecer una conexión entre Tabella y el encuentro que Tatiana acordó antes de morir.
Pero no fue el único elemento reunido por la Justicia. De acuerdo con las fuentes consultadas, el teléfono registró un impacto en una antena ubicada a unos 200 metros del domicilio de Tatiana, minutos después del crimen.
A ese dato se sumó una cámara de seguridad que registró al sospechoso cuando pasaba a pocos metros de la puerta del edificio donde fue encontrada la víctima, en Libertad al 1200.
La conexión entre ambos crímenes también podría estar relacionada con el móvil. Aunque todavía se investiga qué motivó los ataques, una de las hipótesis apunta a que Tabella buscaba apoderarse de dólares, euros y joyas de las víctimas. En ese contexto, los investigadores también analizan si el sospechoso tenía problemas con el juego.
De Córdoba a Buenos Aires: la cronología de los movimientos del sospechoso
La reconstrucción comenzó en Córdoba, donde Daniela Villalba fue encontrada asesinada el miércoles 21 de octubre en su departamento de Boulevard Las Heras al 200, en el barrio Cofico.
La joven había sido degollada. Su cuerpo estaba sobre la cama, boca arriba y cubierto con una sábana. Los investigadores determinaron que el autor del crimen había limpiado la sangre, ordenado el departamento y cerrado la puerta con llave antes de retirarse.
Las cámaras de seguridad registraron a un hombre que abandonaba el edificio con una valija. Luego, el equipaje fue descartado en la esquina de Jujuy y Humberto Primo. Los recolectores de basura advirtieron que contenía sangre cuando la compactaron dentro del camión.
A partir del seguimiento de las cámaras, la Policía de Córdoba logró identificar al sospechoso y reconstruir sus movimientos posteriores al crimen.




