La inflación de marzo superaría el 3%, de acuerdo con estimaciones de diferentes consultoras. El propio presidente Javier Milei reconoció que hubo “contratiempos”.
Los relevamientos de la cuarta semana muestran divergencias: mientras algunas mediciones detectaron descensos en Alimentos y bebidas, otras marcaron subas moderadas y resaltaron diferencias entre regiones y rubros. Esta dispersión subraya la incertidumbre que predomina en el cierre del mes y la dificultad para anticipar un sendero claro en la evolución de los precios.
Durante la cuarta semana del mes los precios de Alimentos y bebidas mostraron una dinámica contrastante. El reporte de LCG reflejó que los valores del rubro descendieron 0,6% frente a la semana anterior, lo que representó el segundo descenso consecutivo en este segmento.
En la primera semana de marzo, LCG reportó que la inflación de alimentos y bebidas fue de 1,6%. Un ritmo similar de aumentos se mantuvo en la siguiente, con un 1,1%, pero en la tercera semana registraron una caída de 0,2% y del 0,6% en la última. Esto ayudó a moderar el incremento del índice general al cierre del mes. El acumulado hasta esa semana se ubicó en 1,8%. Esta tendencia incidió directamente sobre la inflación mensual promedio de las últimas cuatro semanas, que se desaceleró 0,5 puntos porcentuales (p.p.) y quedó en 2,6%.
De acuerdo con la consultora LCG, durante la cuarta semana, la mitad de la caída en los precios semanales se explicó por la baja en productos de panificación, cereales y pastas, que retrocedieron 2,1%. El resto correspondió a descensos en carnes, con una baja de 1,2%, y en lácteos, que cayeron 0,8%. Frutas y verduras también tuvieron descensos, aunque menos pronunciados. Estos movimientos impactaron en la desaceleración de la inflación mensual, ya que la difusión de aumentos abarcó un 9% menos de productos respecto de las semanas previas.
Pese a esta mejora de estos rubros en la cuarta semana, la variación mensual promedio de alimentos y bebidas a la cuarta semana se ubicó en 2,6%. Y carnes, bebidas y lácteos explicaron el 90% de la inflación mensual, con incrementos superiores al promedio de la canasta. Rubros como aceites y productos de panificación mostraron bajas o subas más suaves. A partir de ello, proyectan que el índice general se ubicará en 2,9 por ciento.
Pero en Analytica, otro pronóstico para la inflación del tercer mes del año que mostró diferencias regionales. El Gran Buenos Aires registró la menor variación semanal, con un alza de 0,2%, mientras que la región de Cuyo encabezó los aumentos con 0,5%. En todas las regiones se mantuvo estable el precio de la carne, mientras que las verduras encabezaron los incrementos. El promedio móvil de cuatro semanas destacó las subas en pescados y mariscos, que aumentaron 7,3%, y en aceites, grasas y mantecas, con una suba del 3,2%. Por otro lado, pan y cereales subieron 1,1% y verduras 0,5%, y las frutas bajaron 0,4%.
Analytica puntualizó que la inflación general de marzo podría ubicarse en torno al 3%, un dato que, de confirmarse, implicaría una aceleración de 0,1 p.p. respecto a febrero (2,9%). La consultora subrayó que los alimentos y bebidas, históricamente uno de los principales motores de la inflación, tuvieron en la cuarta semana de marzo un comportamiento más moderado.
La desaceleración de precios de alimentos y bebidas sobre el cierre del mes que remarcó LCG, pero en menor magnitud, también se presentó en los relevamientos de Analytica. En la primera semana de marzo registraron una suba de 0,2%, que después escaló a 0,8% en la tercera semana, pero desaceleró a 0,3% en la cuarta.
Un relevamiento similar tuvieron en la consultora EconViews. En la cuarta semana registraron una suba de 0,5% para una canasta de alimentos y bebidas en supermercados. En donde se destacan los incrementos de Bebidas (1,3% promedio) y Carnes, que tuvo una deflación de 0,5%. Así, en las últimas cuatro semanas, registraron una subida de 3,4 por ciento. Pese a ello, consideran que el índice general se va a ubicar en 3,5%, en gran parte por el aumento de los combustibles; por el conflicto en Oriente Medio, que contribuyó 0,7 p.p., a la par de los aumentos en educación por el comienzo del ciclo electivo.
Proyecciones oficiales
Fue el presidente Javier Milei quien admitió contratiempos en bajar la inflación. “Han habido contratiempos, pero eso no hará que abandonemos la lucha, con las herramientas del manual de la libertad”, le contestó a un usuario que le consultó en la red social X sobre la proyección de que la inflación comience con cero en agosto.
En esa misma línea, fue el ministro de Economía, Luis Caputo, quien se refirió a los datos de inflación de marzo y destacó la dificultad de forzar un cambio de comportamiento en la demanda de pesos. “No podemos forzar a los argentinos a tener pesos”, afirmó durante su participación en el evento del IAEF, en alusión a la confianza en la moneda local y la tendencia hacia la dolarización en los meses previos a las elecciones legislativas de octubre.
Aunque remarcó que “estamos en un proceso de recomposición de precios relativos” y que en febrero tuvieron que subir regulados más de lo que se venía haciendo. Mientras que la suba de la carne, en torno al 8% tuvo un impacto fuertísimo, pero que no va a continuar en los próximos meses.
El informe de LCG mostró que la difusión de aumentos fue menor que en las semanas previas, lo que contribuyó a la desaceleración de la inflación mensual en alimentos y bebidas. Este fenómeno se reflejó en la caída del porcentaje de productos con aumentos, que disminuyó un 9% frente a semanas anteriores.
La desaceleración reciente en Alimentos y bebidas contrastó con los picos inflacionarios de meses previos. Los informes de las consultoras privadas y las declaraciones de los principales funcionarios coincidieron en destacar que el rubro alimenticio sigue siendo central en la dinámica inflacionaria. Y las diferencias entre regiones y productos siguen marcando la evolución de la canasta básica.
Las proyecciones para el cierre de marzo anticiparon que el nivel general de precios podría mostrar un aumento mensual en torno al 3%, con alimentos y bebidas como uno de los principales moderadores. Lo que nuevamente sería un mal dato para el Gobierno, ya que desde julio del 2025 la inflación
El comportamiento de los precios en la cuarta semana de marzo reflejó la incertidumbre sobre la tendencia inflacionaria en el corto plazo. Los informes de las consultoras privadas destacaron la dispersión de los datos y la falta de uniformidad entre regiones y productos. Mientras los alimentos y bebidas moderaron su ritmo de suba, otros rubros mantuvieron incrementos, lo que explica la dificultad para anticipar un sendero claro para la inflación general en o que resta del año.



