En una tarde que pasó del drama a la esperanza, efectivos del Grupo de Intervención Rápida (GIR Sur) se convirtieron en protagonistas de un rescate heroico al salvarle la vida a un recién nacido que no podía respirar.
Un pedido de auxilio desesperado
El episodio tuvo lugar hoy, minutos después de las 15:30, en la base operativa del GIR Sur ubicada en el barrio Villa Eumelia. La calma de la dependencia se vio interrumpida cuando una mujer de 39 años ingresó pidiendo auxilio a gritos: en sus brazos llevaba a su pequeño hijo de apenas un mes de vida, quien aparentemente se había broncoaspirado y no lograba reaccionar.
Acción inmediata y maniobras de vida
Al notar que el bebé presentaba las vías respiratorias obstruidas y signos vitales casi imperceptibles, los Oficiales Ayudantes Lucas de La Peña y Carlos Yubel actuaron sin dudarlo. Aplicando sus conocimientos en primeros auxilios, iniciaron las maniobras de Heimlich adaptadas para lactantes.
Tras momentos de extrema tensión, el pequeño logró reaccionar a los estímulos y estabilizar su respiración ante el alivio de su madre y el personal presente.
Traslado de urgencia
Una vez estabilizado, los uniformados no perdieron tiempo:
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Subieron al binomio madre e hijo a la unidad móvil.
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Realizaron un traslado de urgencia hacia el Mini Hospital Carlos Bravo.
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Tras recibir una primera asistencia médica, el bebé fue derivado al Hospital de Niños Eva Perón.
Estado actual: Según el último reporte médico, el niño se encuentra internado en observación y, afortunadamente, fuera de peligro.
Este hecho destaca una vez más la importancia de la capacitación en RCP y primeros auxilios por parte de las fuerzas de seguridad, cuya rápida respuesta fue la diferencia entre la tragedia y un final feliz.



